Estaba en la ciudad de las luces, y venía camino a casa, los rascacielos rosaban la nariz de cristo.
-un triste cielo de noche-
Sólo dos estrellas, dos.
Sugiéreme un café para una tarde más tranquila, baila sin mirarme a la cara, detén esta agonía conflictiva, deja que el tiempo pase, que su paso repara el derroche. Cura la mano muerta del artista incomprendido, lanza la magia negra que aquí nada está prohibido. Vuélvete la noche dormida y haz que tu sueño se sincronice con el mío, deja en paz el camino, que el viento se encarga de despejarlo, encárnate en mis uñas querida, llega hasta las venas y cóselas, que mi hilo es de pesca y es muy duro para el frágil tejido. Pinta el primate que está en espera, ¿no ves que su cara aún no se forma?.
Me cansé de las redes sociales,
me cansé de la tecnología,
de la ironía en la que vivo,
del tiempo que desperdicio,
de los sueños pisoteados,
del desfile de lamentos.
Me cansé de la tristeza,
del invierno acostado,
me cansé de la pereza,
me cansé de la mierda, me cansé de no ver lo maravilloso,
de aprovechar mi familia,
mis virtudes, mis capacidades, mi energía
me cansé de consumirme. Ya no me canso más, que la vida fluya por mis venas, el universo es mío y mi futuro me espera.
Anda a las alianzas asi la Meric no se desfinanza, con tus putos cigarrillos, adicto y solo un chiquillo... antisocial impedernido con sueños incomprendidos, el arte no da dinero en un sistema de usureros, donde la plata es protagonista siendo los pobres los antagonistas. Cuando tu dinero es sobrante te transformas en elegante, si es faltante tu dinero no eres mas que un pordiosero. El arte solo es un acompañamiento en este mundo con sufrimientos.
Me transmite toda la angustia que refleja la caja de luz, me hace sentir; débil, endeble, cobarde, me hace admirar el coraje y fortaleza que uso la chiquilla esa. Quizás si la apago mi vida volvería a la estabilidad que era en el comienzo, me urge recurrir a un abrazo, no quiero más ese botón, pero me seduce, me lleva a escribir en primera persona como casi todo mis textos, pero aun así, si cierro mis ojos sigo viendo la maleza seca, a menos que oprima el botón.